Manolo Garcia / Los días intactosSony Music (2011) - Crítica por Álvaro Sales
A Manolo García, o lo adoras o te parecen todas sus canciones casi idénticas. O las dos cosas a la vez. O te das cuenta que bajo una fórmula personal, con denominación de origen, se encuentran decenas de temas nacidos de un mismo padre pero con alma propia. Cada disco es un concepto, un capítulo en su carrera, que se puede leer por separado, pero que forma un conjunto que es su visión de la vida misma, del día a día, de la humanidad y de sus relaciones. En “Saldremos a la lluvia” (2008) predominaban los ritmos mediterráneos, con la brisa del mar de fondo, de hecho parte del disco se grabó en Grecia, y con importante presencia de teclados y violines. Un alegato al cuidado del medio ambiente. Este “Los días intactos” es un giro en clave roquera y urbana. Un disco más desnudo, directo. Manolo pasa del mar a la ciudad. Ahora los textos se centran únicamente en reflexiones personales, experiencias, vivencias. En sueños. “Todos amamos desesperadamente” apuesta totalmente por el rock y las guitarras eléctricas. Un tema muy directo y positivista para abrir un disco que sigue la misma tónica. “Todos amamos desesperadamente alguna vez, que intentaríamos besar la boca al diablo”. “Una alma de papel” rescata las guitarras españolas. Recuerda a su segundo trabajo, “Nunca el tiempo es perdido”.
“Lo quiero todo” es un single nato, aunque bien se pudiera haber titulado “Tempus Fugit”. Habla del paso del tiempo, de aprovecharlo sin ninguna pretensión que seguir aprendiendo. Destacan los detalles de hammond y los coros doblados tan característicos en la discografía de Manolo García. Un tema muy pegadizo que da el paso a “Un giro teatral”, el primer sencillo, del que ya han editado el videoclip en donde Manolo es el protagonista que sale perdiendo de una historia de tres. También con regusto a su segundo trabajo viene “Sombra de tu sombrero”, “Estoy alegre” o “Lo que me diste cuando nada pedí”.
Una de las novedades de este quinto trabajo es la colaboración de Ivette Nadal. La cantautora catalana se canta junto a Manolo García “Creyentes sobre torres de alta tensión”. Suena curiosa la fusión de voces ya que tienen registros completamente diferentes. Y se van sucediendo los temas hasta llegar a los extras, las versiones acústicas de “Un giro teatral” y “Alma de papel”.
Otro disco más. Un puñado de buenas canciones pero que recuerdan demasiado a todo lo anterior. Menos arreglos de cuerda y letras más cercanas dentro de un mundo más roquero y eléctrico pero sigue siendo Manolo García y es lo que la gente quiere. Si después de siete discos con Quimi Portet y más de diez años en solitario sigue siendo un ejemplo para muchísima gente es porque el resultado gusta, y mucho. Pero si te ha aburrido hasta ahora, ni lo intentes.

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