Fuel Fandango / Fuel FandangoWarner Music (2011) - Crítica por Salvador J. Tamayo
Si he tardado en escribir este texto sobre Fuel Fandango, entre otras cosas, es porque necesitaba asimilarlo, interiorizarlo antes de lanzarme a escribir cualquier cosa que no le hiciera justicia ni a ellos ni a mí mismo. No es el tipo de música que suelo escuchar, puede que por desconocimiento; por eso cuando me sentaba a escribir pensaba: aún no tengo una opinión formada sobre Fuel Fandango; eso lo considero admirable ya que no recordaba haber oído nada parecido antes. Cuando escuchas un grupo nuevo, inmediatamente sueles hacer asociaciones, se parece a tal, o tiene un poco de esto otro; con Fuel Fandago, pese a evidentes influencias -como Depeche Mode, Pet Shop Boys o Placebo- no me ha sucedido, de ahí mi desconcierto. Casualmente los vi en directo junto a Sexy Sadie y un soporífero Lapido; y cuando llenaron el escenario de rosas, los sintetizadores en armonía con un par de macbook pro empezaron a sonar, la cantante salió con un traje azul eléctrico y el batería golpeaba flotando sobre éxtasis, terminó de formarse mi opinión sobre este grupo. Algunos días después en “El Automático” en Córdoba, la casualidad hizo que el Dj hiciese que testeara de nuevo a Fuel Fandango en la pista de baile. Después de esto, mi opinión sobre la banda estaba ya completamente forjada.
La mitad de Fuel Fandango es Nita, una cordobesa -eso explica muchas cosas- que gime fuego en cada palabra que pronuncia, con flamenco recorriéndole las venas y el mejor soul negro en las tripas. La otra mitad es Ale Acosta, integrante de la banda de culto Mojo Project. Se formaron en 2009, sacaron lo mejor que tenían y al parecer la cosa les salió bastante bien. Hay que decir también que la intervención en la masterización de Simon Daveys (Depeche Mode, Chemical Brothers, Bjork) se nota y mucho, pero no hay que quitarle ni un ápice de mérito a esta pareja ya que fusionan el Flamenco, el Funk y la Electrónica de una forma jamás vista hasta ahora. Como dije antes, tenía mis dudas con respecto a Fuel Fandango, ahora sigo con dudas, pero de otro tipo. Son de las mejores bandas que han grabado en el último año en este país, y aunque su disco salió hace algunos meses, llevan cuantos años trabajando. Su primer LP fue lanzado en enero y han conseguido meter en el estudio toda la fuerza que tienen en directo. De hecho si el disco merece la pena, merece más aún verlos en vivo. Cada golpe de los tacones de Nita sobre el escenario es una fractura que apuesta por el mestizaje frente a estatismo apolillado y dogmático de los más puristas. Es una banda que cuida todos los aspectos de su arte, desde la estética hasta las letras de las canciones. De hecho no fue por la fuerza de sus beats por lo que me enamoré de Fuel Fandango, sino por la poesía -a veces incluso encontramos algo de poética- que aparece en sus letras, la mayoría en inglés con mensajes vitalistas como The Engine, aunque precisamente al final de esta canción, Nita pronuncia unos versos en español que mejoran y expanden la esencia del tema perfectamente. De hecho odio profundamente estos cocktails lingüísticos, aunque en este caso, puedo tolerarlo. Canciones más agitadas como Hype, Just o Always Searching, aparecen hacia el final del disco y cualquier Dj agradecerá incluirlo en su playlist. El más bailable sin duda es Shiny Soul, que conseguirá en poco tiempo que: I´m looking for your soul; sea un grito de guerra. Sin embargo mi favorita es Monkey, quizás por mi pasado funky, y tampoco puedo olvidar a Uh Uh, con el alma de la canción en castellano: Si no me quieres ver me iré, pero no vengas a buscarme después; haciendo más evidente que la sangre andaluza se hace patente de una forma menos oculta, menos sucia, menos iceberg, como diría Hemingway.
La forma en la que se estructura el disco es muy acertada, digamos equilibrada, al menos. Es un acierto cerrarlo con Lifetime, este tema que condensa de forma coherente el sentido de todo el disco. Es un disco muy recomendable que puede pecar de hermético y de canciones extremadamente similares en cuanto a estructura musical, tema y producción, algo que criticarán los profanos y que sin embargo sus seguidores llamarán estilo propio, siempre suele suceder lo mismo en estos casos. Habrá que esperar a su siguiente trabajo para que quién hacer una valoración más profundas, tenga más argumentos. Aunque personalmente espero y deseo el siguiente disco para seguir bailando como maldito.

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