Julio de la Rosa / La herida universalErnie Records (2010) - Crítica por Javier Cortecero
“La herida universal” (Septiembre 2010, Ernie/King of Patio) es el cuarto trabajo en solitario de este Jerezano afincado en Madrid desde hace 8 años. Compuesto, interpretado y producido por él mismo su último disco ha dado como resultado su trabajo más maduro, más íntimo y eso se nota en la multitud de detalles que encierra cada estrofa. Julio ha querido reflejar el carrusel de sentimientos al que se suben las personas en sus vidas cotidianas cuando compran un ticket marcado con la palabra ‘amor’ mezclando así, poesía romántica y grosera con toques de selecta ironía en alguna de las historias. Este nuevo trabajo se define como un mapa de las relaciones sentimentales cuyos principales puntos de relieve son el amor, el desamor, el sexo fácil y olvidado. El devenir de la música transcurre en 16 canciones sencillas, cortas y quizá un poco monótonas musicalmente, pero que sobre el papel, encierran vivencias con las que poder sentirse identificado en algún momento de la vida… del carrusel.
La herida Universal son 45 minutos de letras y acordes de guitarra de canciones “divertidas” y “tristes” de amores reales e irreales que según lo vas escuchando te va atrapando en la telaraña de esa gran Herida Universal llamada ‘AMOR’ y que te da a entender desde diferentes puntos de vista, cómo esta engañosa palabra puede adoptar diferentes formas… deseo, mentira, tristeza, felicidad, duda, desengaño… hasta causar una gran brecha de una única dirección, la soledad. Cómo casi todos los artistas, Julio defiende que el disco no es autobiográfico, sino que es un compendio de vivencias de su entorno hecho canciones.
Vamos a intentar resumir tan jugosas experiencias en unas cuantas líneas…
El disco comienza con la canción ‘Uno’. Triste de naturaleza y desgarradoras frases de amor que hablan del poder de la unión no compartida.
En ‘Tan amigos’ se entrelaza una de esas historias cotidianas, de querer y no poder, que pueden darse al confundir sentimientos después de una noche de sexo entre dos almas gemelas, con un ingrediente fundamental, la indiferencia.
‘Camareras’ y ‘Entresemana’ son dos de sus canciones más alegres de amores irreales, fantasías y sexo vacío.
Con las olas del mar de fondo y la desolación por bandera, Julio relata en el ‘Temporal’ la cara amarga y decepcionante del amor donde las excusas ya no son válidas.
En la ‘Fecha en la tapa’, se escucha una reflexión de fondo… Cuando intento tras intento todo sale mal, no sabemos dónde buscar ni a quién pedir ayuda, ¿Tendrán siempre fecha de caducidad nuestras relaciones?.
Y aquí llega en mi opinión, la mejor canción del disco, ‘Hasta que te hartes’. El todo vale, el no hay límites, un Carpe Diem de canción, rítmica y con gancho que sin duda te hace vibrar.
‘Sexy, sexy, sexy’. Este plagio de la canción de Ian Dury, “Hit me with your rythm stick” con su intro de guitarra pegadizo, nos remarca uno de los puntos débiles del ser humano, la banalidad del poder de lo material sobre lo intangible.
‘No me mires con los ojos’ nos evoca a ese lado sentimental y maternal de ir un paso más allá para ahondar en lo más profundo de cada uno y así externalizar la ternura del amor… “Mírame con tus caricias… mírame con tus abrazos…”.
Un arranque de ira por no entender lo que pasa en la relación… al otro lado de la cama. Así definiría yo la canción de ‘Traje’. Ese estado de inquietud y furia en el que entra uno mismo cuando cree saber que todo va bien y de repente el mundo te da la espalda y te dice que nada es igual que antes.
Amor sin amor, arrepentimiento sin arrepentirse, la comodidad, el intentar quedar bien de forma tardía… el fin que justifica los medios son los ingredientes de ‘Una mierda de canción’.
La exigencia y el inconformismo dan como resultado una ‘Noche de Violines’.
La búsqueda de respuestas ante un amor imposible, lejano pero no olvidado, latente y melancólico a la vez. Pruebas de riesgo cuyo resultado no siempre es el esperado. Componentes de una canción de corte íntimo como es ‘El Anzuelo’.
Arrepiéntete de lo que hagas y no de lo que no hagas. Así podría resumir este tema ‘Amor desperdiciado’, el más lúgubre de todo el disco.
Cantada de una forma desafiante, astuta y sentida ‘Canción de guerra’ nos narra el estado de tensión vivido tras una despedida desgarradora.
Y llegamos al final de la historia ‘Resumiendo’, del cuento de fantasías, de esperanzas compartidas, de relaciones turbias y angustiosas para quedarnos con una frase clarividente que lo resume todo… “Sin ti, soy yo… Sin ti, no estoy mal”.
Dieciséis capítulos de una historia de encuentros y desencuentros que resumen perfectamente muchas de las etapas que día tras día estamos avocados a vivir. Diferentes planteamientos de dar a entender una palabra, en la que cada uno al igual que en la vida real, pueda darla su propia interpretación, su propia forma de vivirla y de dar a conocer. Sentimental y con sentido del humor se resume esta Herida Universal en la que Julio de la Rosa sigue acrecentando su carrera en solitario.

Sentimental y con sentido del humor se resume esta Herida Universal en la que Julio de la Rosa sigue acrecentando su carrera en solitario.
ResponderSuprimirTotalmente de acuerdo contigo, me parece un gran disco.
Buena crítica